domingo, 14 de diciembre de 2008

Los saberes de mis estudiantes

Los saberes de mis estudiantes

En mi plantel el último día de clases fue el pasado viernes 5 de diciembre, así que ha sido un poco complicado reunir a los alumnos. Apliqué una pequeña encuesta anónima al grupo 1º “J” de la especialidad de enfermería y en general puedo decir que los alumnos utilizan internet solamente para dos cosas: para buscar información que les permita hacer sus tareas y para divertirse de diferentes formas, como se muestra en la siguiente lista:

RESERVORIO
* Buscar información que les permita hacer sus tareas.
* Traducir textos en inglés.
* Consultar noticias.
* Escuchar y bajar música.
* Ver y bajar videos, imágenes y fotos.
* Buscar páginas de sus artistas favoritos.
* Ver pornografía.

ESPACIO SOCAIL
* Checar su correo.
* Chatear.
* Checar subir fotos a sus Hi5, Zooks, Metroflog, Myspace, etc.
* Responder mensajes a sus amigos
* Comunicarse con sus familiares que se encuentran lejos.
* Hacer nuevos amigos.
* Hacer nuevos amigos.
* Comprar boletos.
* Jugar.

De este grupo de 50 alumnos, solamente pude encuestar a 30 y 4 de ellos no tienen correo electrónico.

La estrategia para trabajar con los alumnos será dividirlos en equipos quienes prepararán los siguientes temas para explicarlos al resto del grupo en el laboratorio de cómputo a través de la red.
1. Editar fotografías
2. Crear espacios:
* hi5
* metroflog
* myspace
* zooks

3. Crear correo electrónico

Mi aventura de ser docente

Me llamo Gloria Elizabeth Piñeyro Martínez, soy licenciada en Psicología Área Clínica, egresada de la Universidad Autónoma de Querétaro, tengo 34 años de edad y trabajo en el CBtis 200 de Tepeji del Río, Hgo.
Durante mi estancia en la universidad, siempre pensé que era importante tener un trabajo de medio tiempo que me permitiera tener un ingreso económico y que además me dejara suficiente tiempo libre para poder dedicarme al trabajo en consultorio; sin embargo, no tenía en mente dedicarme a la docencia y tampoco sabía que la docencia en realidad es un trabajo de tiempo completo, a pesar de las horas que tengas contratadas.

Casualmente, al egresar de la universidad, mi asesor de prácticas me invitó a trabajar en un centro materno infantil que su esposa dirigía, en este lugar me tocó el privilegio de permanecer por dos años trabajando con pequeñitos de 2 a 3 años estimulando diferentes áreas (cognición, lenguaje, psicomotricidad, socialización y autoayuda), para mi esta experiencia fue muy gratificante. Debo confesar que en un inicio fue difícil para mi puesto que durante cierto tiempo me estuve preparando para mantener cierta abstinencia con respecto a los pacientes y aunque los niños con quienes trabajaba no eran pacientes, tenía ciertos rasgos de dureza que en un principio me impedía relacionarme con ellos.

Durante los dos años que trabajé en ese centro materno aprendí muchas cosas, entre ellas (y creo que es una de las más importantes) que los niños no te ponen atención, obedecen ni aprenden, si antes no has establecido un vínculo afectivo que les permita reconocerte, ser reconocidos y sentirse seguros.

Al terminarse mi contrato en este lugar decidí regresar a mi casa (en Atitalaquia, Hgo.) y por consecuencia, buscar otro trabajo. Un buen día una amiga me visitó y me invitó a trabajar en el CBTis 200, donde estaban solicitando un lic. En Psicología. Obviamente asistí muy entusiasmada y me encontré con la sorpresa de que la vacante era para impartir clases de psicología industrial, desarrollo motivacional, relaciones humanas y lectura y redacción. No me agradaba mucho la idea de impartir clases pero como estaba desempleada y ya tenía 6 meses sin trabajo, no podía darme el lujo de rechazarlo, así que realicé mi examen y me aceptaron.

Sin darme cuenta, ya estaba yo cumpliendo parte de mi proyecto, tener un trabajo de “medio tiempo” que me permitiera cubrir mis gastos y me dejara tiempo libre para atender pacientes en consultorio.

Al siguiente semestre de haber ingresado, el director de la escuela me invitó a trabajar en la parte administrativa en la Oficina de Difusión Cultural y Promoción Deportiva argumentando que había observado mi desempeño y el trato que ofrecía a los alumnos y esperaba que pudiera hacer un buen trabajo. Sin darme cuenta, me pusieron a prueba y al siguiente semestre ocupé el puesto de Jefe del Departamento de Servicios Escolares en el turno vespertino. De los 9 años que llevo laborando en este plantel he permanecido por 6 años en dicho puesto, un año estuve en Vinculación con el Sector productivo y otro más solo atendí mis 18 horas frente a grupo.

Al irme involucrando en la docencia empecé a descubrir lo gratificante que resulta observar los rostros de mis alumnos iluminarse cuando los conceptos revisados quedaban claros para ellos e incluso, cuando ese conocimiento adquirido podía ser de utilidad para su vida.

Cuando no se tiene la preparación pedagógica es difícil desprendernos de nuestra preparación profesional y en mi caso, eso ha sido muy evidente. Estoy conciente de las deficiencias pedagógicas que tengo a pesar de lo mucho que he aprendido durante estos 9 años de servicio, sin embargo, los 2 años que trabajé en el centro materno para han sido de gran ayuda para mi trabajo con jóvenes de bachillerato. Pues con ellos, al igual que con los niños de 2 a 3 años, es importante establecer un vínculo afectivo, un ambiente cordial y de seguridad que les permita desarrollar el deseo de aprender y asistir a clase porque siempre hay algo importante que aprender.

Para mí siempre ha sido importante escuchar a los y las jóvenes que atiendo en grupo, aceptar sus sugerencias, darles gusto en la medida que sea posible, hacerles sentir bien dentro del grupo y en la escuela, todo esto dentro de un marco con límites que les permita a ellos aprender a autorregularse. Me agrada pensar que puedo contribuir a que su día, semana, mes y estancia en la escuela y en la vida sea más feliz.

Ser docente para mi ha significado una forma diferente de servir, estoy convencida que la educación es la única forma de acceder a un tipo de vida diferente y de mayor calidad. Me gusta pensar que como docente puedo ser un trampolín que impulse a las y los jóvenes a alcanzar sus sueños. Y sobre todo en el nivel medio superior donde las y los jóvenes tienen la necesidad, más que en cualquier otro nivel, de darle forma a su proyecto de vida. Donde necesitan tener confianza en sí mismos para hacer que dicho proyecto se concrete en metas alcanzadas.

Motivos de satisfacción tengo muchos, me encanta escuchar a las y los jóvenes, cuestionarles y ver como se iluminan sus rostros cuando se dan cuenta de su capacidad y potencial. Su dinamismo y frescura me contagia y con ellos siempre tengo la oportunidad de seguir aprendiendo.